Senderismo a Güi – Güi

 CRÓNICA:

Como de un reloj de arena se tratara, todo fue con una puntualidad tan ajustada como el caer la arena en el interior de un aparato que marcaba el tiempo y las pautas de cada paso que se iniciaba a eso de las 06 de la mañana.

Cada uno iba llegando y subiendo a una guagua o coche, camino a un destino que para muchos era una nueva aventura y deseo de muchos años, el poder conocer la famosa playa de Guí-Güi, para otros, era volver a retomar una ruta que hizo años atrás, con mucha menos edad.

Todos partían con una ilusión y ganas que luego se convertiría en nostalgia, desilusión o reto de haber conseguido un sueño y tachar una casilla más de su libro de aventuras o lugares por recorrer.

Así, llegados a la zona de salida en Tasartico, a las 08:30 de la mañana, después de alguna cabezadita durante el trayecto, comenzábamos esa ascensión inicial de dos kilómetros, con calma y al ritmo que nos permitían nuestras condiciones físicas, pero con un tiempo inesperado de cielo nublado, que hacían tregua para nuestro esfuerzo.

Llegados a la cima, se realizó la parada de rigor, divisando al fondo esa meta que nos esperaba y con la sorpresa de algunos o el desinterés de otros, de divisar la isla vecina de Tenerife.

La bajada se realizó más cómoda y llevadera, pero con la incertidumbre de que nos depararía esa playa tan conocida y famosa que no dejaba verse desde el sendero.

Al llegar, sorpresa de las pequeñas casas que se encuentran con la incertidumbre de no haber nadie allí.., ¿ abría fiesta en otro sitio y nosotros sin saberlo..? Por fin la playa….   playa….??   arena….??   piedras…??    Gui-Güi…?      seguro….?….   Pues sí, era nuestro destino, nuestra meta, un paraje apartado, de difícil acceso pero con un encanto especial que enamora tanto como desilusiona, que atrae a tantas personas como las despide, que se deja querer tanto como tu la puedes llegar a odiar por el esfuerzo que conlleva verla…   Pero que después de todo, has visto un rincón de la isla redonda, de tu tierra, que podrás opinar y manifestar, YO HE ESTADO EN GÜI-GÜI…

Luego, después de un descanso y comer un poco, nos visitaba el amigo Lorenzo (el sol….) que se dejaba querer entre unas nubes que nos acompañaban durante toda la jornada mañanera, y siempre acompañado de un viento que si bien no era muy fuerte, si un poco molesto en ocasiones. Empezaban los primeros baños. Quién sino era el primero en meterse al agua….  El valiente del grupo, el más grande, el que no temía a nada y que a muchos le sorprendió ese día….   El gran Enzo…. que con solo 4 años, demostró unas dotes de aventurero y fortaleza física, que nos dejaban a algunos en evidencia…   sí, solo 4 años y no solo llegó, sino que llegaba con fuerza suficiente para meterse en el agua y disfrutar entre las olas… mientras el resto solo miraba con perplejidad.

Después vino la sorpresa, el cruzar al otro Güi-Güi, al desconocido, el que obligaba meterse en el agua para cruzar al otro lado y descubrir una playa sorprendente, entre unas majestuosas paredes de roca y una montaña de arena, que daban más sentido a la fama de dicho lugar y tener otro sabor de boca y opinión de la zona, antes de iniciar el suplicio de la vuelta, bajo un sol y un calor que hacían que el esfuerzo fuera mayor y entender el paraje tan inhóspito, árido y seco de esa zona de la isla.

Pocos hablaban durante el regreso, solo se oía los gritos de alguno que intentaba dar otro toque a la caminata, pero que terminaron por hacerlo callar, antes de pensar en tirarlo risco abajo…. que pesadito era el pobre. Al final, llegada a Tasartico, cogida de mini-guagua y regreso a las paradas donde se inició esta pequeña aventura a esa zona desconocida que desde ese día, será ya una anécdota más para poder contar y para regresar, o no…  quién sabe….   Felicidades a tod@s por llegar a Güi-Güi….

**Aviso: algunas caras de las personas que salen, pueden herir la sensibilidad de las personas, disculpen las molestias…

FOTOS: