V Salida MTB “Fuerteventura”

CRÓNICA:

En primer lugar, decir que fue una pena que en el último momento, tres de nuestras promesas para esta actividad, no pudieran venir por diferentes motivos, lo que se les recuerda, que tendrán que reenviar en el plazo de un mes, esta crónica a 100 de sus contactos para que les haga el mismo efecto físico, como si hubieran hecho los 100 kilómetros, sino se les sumará en masa corporal durante más de un año, avisados quedan.
Por otro lado, y con la ilusión con las que siempre ponemos en cada actividad, nos vimos a la hora programada en el lugar indicado para empezar a cargar las bicis en el furgón de Droguería Venezuela, congregándose multitud de amigos y familiares, contentos de perdernos de vista durante unas horas, ya que el permiso caducaba en menos de 24 horas.
Uno a uno se fueron viendo como abejas que acuden a una flor, para que una a una, se fueran colocando “las bicis” en el interior del furgón, algunas con mayor mimo que otras y algunas más arropadas que otras, al parecer venían de algún estado gripal, pero lo curioso fue que las que llevaban manta eran las que más corrían, en la próxima salida mi bici con edredón.
Y tras su colocación, y ante la duda de si nos dejarían subir el furgón con tanta bici y otros motivos, se decide mandar a los tres mosqueteros con el furgón, ya que si no les dejaban entrar que fueran ellos los que se quedaran en tierra, el resto lo haríamos por nuestra cuenta, pero al entrar en el detalle que teníamos las bicis en sus manos, empezó un nerviosismo que hacía el estar pendiente de su entrada. Al ver cómo les hacían abrir el furgón para ver la carga, entraron los temblores, pero no, su fama como mosqueteros hizo justicia y les dieron luz verde para entrar, menos mal que no les pidieron el carné de conducir que carecían del mismo…. y así….   YUUUHHHOOOOO, no vamos a Fuerteventura….
Y en el barco, empezamos con la asignación de camarotes y posteriormente, dado que cogimos los mismos con cena incluida, nos fuimos a la terraza de la zona vip, con bebida gratuita y un montón de comida, ante una sala super acogedora y con vistas al cielo estrellado, mientras desde el mirador, veíamos como nos alejábamos de la bahía de Gran Canaria, mientras unas seiscientas personas, nos decían a dios desde el muelle, como si fuéramos el Titanic…. que pasada…   (o eso me pareció a mi….)
Tras reponernos con el pedazo de menú Yanez, que nos preparó Noelia, mil gracias, estaba todo riquísimo, al parecer dicho menú estaba sujeto a la devolución de nuestro compañero Fermín al completo, o eso pensaba alguno.
La ruta en la Naviera Armas, super cómoda, y mis dos compañeros de camarote, Paco y Ernesto, se portaron fenomenal, lo que no entendí es, ¿por qué no se podían utilizar sus camas y se metieron conmigo en la mía?, yo creo que tenían algo de miedo al barco o a dormir solos.
A las 5 de la mañana, ya el tridente estrella, Juan, Rei y Miguel, ya estaban en pie y dando guerra, calentando las rodillas y poniendo un réflex tan fuerte, que saltaron los detectores de calor del barco.
Ya en tierra firme de Fuerteventura, en Puerto Rosario, montaje de bicis y con la magnífica Davinia ya preparada en su coche de apoyo, y contando con la compañía de Fran, salimos Paco y yo con el furgón, siguiendo a los magníficos valientes con sus bicis,(por que de deportistas había poco) pero muy muy valientes, pasando por diferentes puntos para auxiliarlos y darles ánimos, con un pedazo de bocadillo de jamón que Paco sacaba por la ventanilla del furgón, lo que hacía que todos siguieran el bocadillo.
Toda la ruta fue estupenda, sin ninguna caída, ningún pinchazo, nada de roturas de bicis, todo como si de la misma serie de Verano Azul se tratara, pero Paco y yo, desde el furgón se veía que faltaba algo…..   ¡¡¡ Claro…. !!!!  éramos nosotros….   para formar la auténtica pandilla de Verano Azul…   Así, en un momento determinado, Ernesto nos dio el relevo y salimos Tito y Piraña con nuestras bicis a seguir silbando y cantando, haciendo una buena entonación, o eso pensábamos, por que alguno que otro se fue viniendo abajo con nuestra presencia, hasta el mismísimo Batman se le plegaron las alas… pero menos mal que con el furgón y nuestra princesa Davinia, se fueron rescatando a los compañeros por la ruta.
Y así, llegamos a nuestro destino en Morro del Jable o Morrojable, bueno que llegamos al restaurante LA FAROLA DEL MAR, donde nos estaban esperando con los brazos abiertos, un lugar muy muy recomendable y donde el trato por parte de sus camareros fue exquisito, el cual está situado en un lugar del paseo con vistas a la playa y con un encanto especial, ahí lo tienen situado, en la avenida Tomás Grau Gurrea. Gracias Roque y hasta pronto.
Tras comer a la ligera, dado que el tiempo se nos fue de las manos o de los pies pedaleando, tomamos rumbo al barco que no esperaba a nadie….   pa dentro y pa Gran Canaria, donde al igual que a la salida, nos recibían unas mil o dos mil persona… no se cuantas… con banda de música, fuegos artificiales y un montón de cosas….  que te crees que no…  pues haber venido y lo hubieras visto…
Y así, entre llantos y lágrimas, nos despedíamos de esas horas juntos, que no llegó a un día, pero pensar a donde regresábamos… a la rutina diaria, nos costaba desprendernos, tanto es así, que según me han dicho, alguno durmió esa noche con la bici…
Pues toca los detalles, cuales, pues decir como el compañero Juan, con un trozo de cortina de baño en el brazo, se resarció de su caída que no le permitió hacer su Fudenas 2018, haciendo todo el recorrido, incluido los últimos kilómetros por la playa… así como el magnífico Miguel que lo acompañó en todo memento, el cual creo que estaba más pensando en la exposición canina que había en la isla, por si lo llamaban para ir, como representante, no a competir.
Agradecer a Fran, que ya que lo tienen engañado en Fuerteventura, nos acompañó en la ruta y nos sirvió de guía y de informador turístico, chapó.
Por otro lado teníamos a los tres mosqueteros, que manifestaban no estar acostumbrados a montar en bici, siendo Pablo el que mejor se adaptó, felicidades a los tres y bienvenidos a estas actividades, pero sin dejar atrás al D’Artagnan de Kiko, que si bien ponía excusas de que la bici no estaba en condiciones, al final hizo mas ruta de la prevista y también es de felicitar.
Luego tenemos a dos personajes nuevos en el club, pero que demostraron un compañerismo y una sensibilidad sobre la actividad y pendiente del resto que por mi parte es de agradecer, me refiero a “los manteros”. Un par de individuos, que el resto del grupo estábamos esperando que tuvieran un control de la FIAC para que vieran esos micro-motores que llevaban en las bicis, por que no era normal, al final, ya sabemos el truco, mantitas a las bicis durante el trayecto para que salieran con los neumáticos calientes…  la próxima todos con o sin mantas…  Y todo esto, fue gracias a nuestro increíble Batman, que también se metió en el coche antes de tiempo para estudiar la estrategia de Fermín y Alejandro con al excusa de que estaba cansado, pero fue listo este David.
Y nos quedaba al amigo Rei, que siempre llevaba la sonrisa de oreja a oreja, como si de un autentico verano azul se trataba, parecía que la salida no iba con el, mientras otros sudábamos la gota gorda para ir a rueda, el demostraba que no hace falta tanto esfuerzo para llegar al mismo sitio, pero también es de mención al amigo Ernesto, con su minusvalía, sus lesiones, sus precariedades, su exceso de peso, y un montón mas de cosas negativas, que con su gran voluntad, fortaleza física (o eso el piensa), y sus ganas de pasarlo bien, se marcó casi todo el recorrido a rueda de los primeros y dejando muy alto el nivel del club, grande Ernesto.
Y así finalizamos con los dos que se montaron los últimos en la bici, para poder llegar de los primeros y siempre pensando en el menú, en comer, este Tito y Piraña, con su labor inicial por y para el club y que todos se divirtieran, cuando pusieron rueda de bici en tierra, tiraron millas y disfrutaron del final de etapa…  que no se hubiera producido con el éxito que se produjo, si no fuera por nuestra princesa Davinia, no siendo la primera vez que realiza estas colaboraciones en nuestras actividades, un millón de gracias por aguantar a una maná de chiflados Davinia, pero teniendo al principal chiflado en casa, nos entiendes al resto, gracias…
Pero revisando el VAR…,  vemos unas pequeñas faltas y sanciones como hemos realizado en otras actividades, así se sanciona con dos rondas de Chirros a Reinaldo, por haber dejado el grupo al final del trayecto para ir por libre, pero como hubo arrepentimiento o miedo a pasar por la marea, se le rebaja a una ronda, no así al compañero Juan, que llevó también arrastrado contra su voluntad, al invitado Miguel, hasta las más profundas orillas de la playa y abandonando el grupo, por eso se le sanciona con dos rondas sin derecho a rebaja, para las próximas salidas.
Y así terminó nuestra partida para Fuerteventura en MTB, la próxima esperamos que sea mejor y en….  Lanzarote….   disfruten del video…..